En una zona limitada a los coches a 50 kilómetros por hora, con un pelotón que casi alcanzaba los 70 km/h, se produjo una anécdota bastante curiosa. Había un radar que no había sido desconectado antes de que pasara el pelotón. La máquina empezó a disparar fotografías; todo el pelotón y su séquito retratado por superar la velocidad permitida.
Visto en El Periódico
No hay comentarios:
Publicar un comentario