Desde hace años, la Estación Sur y el entorno de Méndez Alvaro es como un puesto fronterizo. Salvando las distancias, allí se reúnen miles de rumanos que entran y salen de España. Algunos viven allí, como los del suceso del domingo, otros han muerto en sus calles y muchos han protagonizado sucesos extraños.
Visto en El Mundo
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